martes, 7 de febrero de 2012

La Judería de Segovia: Por la Judería Vieja (I)

Tras la primera y obligada visita a la Sinagoga Mayor o Sinagoga del Corpus Christi, y siguiendo el itinerario propuesto, nos adentramos en la Judería Vieja segoviana a través de la calle del Sol, comienzo de un típico entramado medieval, donde se van a ir sucediendo callejones y esquinas de manera laberíntica.


La Judería vieja de Segovia se remonta a la orden de los RRCC de obligar a los Judíos a vivir en barrios cerrados a partir de 1481; Este barrio llegó a multiplicar en pocos años hasta por cuatro su población que vivía anteriormente dispersa por toda la ciudad y que no se había visto obligada a vivir en una zona común por la orden de Catalina de Lancaster de 1412,  influida por el dominico San Vicente Ferrer y por otros personajes como el obispo de Burgos. Este  anterior conjunto de leyes contra los judíos o Leyes de Ayllón entre las que destaca su obligado encerramiento en sus aljamas para evitar el contacto con los cristianos, en Segovia obligaría al agrupamiento en el espacio que comprendería desde la Calle de la Almuzara hasta el tramo de muralla situado entre el antiguo matadero y Puerta de San Andrés, pero de la que  finalmente Segovia estuvo bastante exenta como la de obligar llevar  a los judíos una prenda amarilla para ser rápidamente identificados.


Llegando al comienzo de la Calle de la Judería Vieja, vemos como la Calle del Sol gira en perpendicular acabando en una puerta, la puerta del Sol, que da al Paseo del Salón de Isabel II, lugar público y de recreo, estructurado a modo de terraza que ofrece una bella visión de Segovia, actuando de Mirador improvisado sobre el río Clamores, el Pinarillo y al fondo los montes Carpetanos. El Salón cobra su aspecto actual a finales del siglo XIII, cuando se decide acondicionar y adecentar la ladera del Rastro, montículo de tierra adosado a la muralla donde en siglos anteriores se descuartizaban los corderos para su consumo. Allí mismo se vendían los despojos y 'rastros' de estos animales, de ahí el nombre. El Rastro comenzó a llamarse 'Salón de Isabel II' en 1835, en homenaje a la nueva reina, que acababa de cumplir los cinco años de edad. Ya por aquel entonces era una zona arbolada, pero todavía no tenía las dimensiones actuales. Nos encontramos fuera del rencinto amurallado, donde las casas de diferentes épocas se encuentran adosadas a la muralla formando parte de la misma. La Sinagoga del Corpus se observa desde este ángulo con una perspectiva muy diferente a lo que supone la contemplación desde la calle de Juan Bravo. ¿Quizás el nombre de “Salón” esté relacionado con Shalom, y sea su nombre actual una derivación de este?

La actual puerta del Sol, reconstruida tras su demolición en el 1864, tenía un poco más abajo una hermana, la llamada Puerta de la Luna, también derribada en el S. XIX a petición de un vecino, frente a la Iglesia de San Martín y perpendicular a la Calle de Juan Bravo, y recientemente reconstruida. Ambas puertas, darían paso al exterior de la muralla durante la edad media.
De vuelta a la calle de la Judería vieja, nos encontramos una primera casa con escudos borrados. Fue esta la casa de Juan Bravo, uno de los más prestigiosos caballeros de su tiempo, que ha pasado a la historia como héroe comunero. Junto con Padilla y Maldonado, se levantó en armas contra los abusos de los gobernantes extranjeros de Carlos I. Tras la derrota de Villalar en abril de 1521, fue decapitado junto a sus compañeros, expropiados sus bienes y borrada su huella.



Un poco más adelante, situada lindando con este anterior inmueble, nos encontramos con la que fue casa de Abraham Seneor, casa donde también habitó el insigne doctor Andrés Laguna, y actualmente Centro Didáctico de la Judería, donde a través de varios paneles, vídeos y proyecciones puede conocerse la historia, costumbres y cultura de la población judía que habitó en Segovia hasta 1492.

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