domingo, 29 de enero de 2012

La Judería de Segovia: La Sinagoga Mayor o Sinagoga del Corpus Christi

La primera parada en el Itinerario propuesto en la primera entrada sobre la Judería de Segovia es la Sinagoga Mayor o Sinagoga del Corpus Christi, o en la actualidad y desde casi finales del Siglo XV, Convento del Corpus Christi.


El Convento del Corpus Christi, hoy perteneciente a las hermanas Clarisas, fue uno de los centros religiosos de la comunidad judía de Segovia en la época medieval y una de las más importantes de las 5 sinagogas que tuvo la ciudad, pero hoy día, se duda que fuese la Sinagoga Mayor de Segovia, ya que estudios difieren con la Sinagoga de Ibañez que se situaba donde hoy hay un colegio, entre las actuales calle de Martínez Campos y la calle de la Refitolería.


Se cree que fue construída en torno al siglo XIII en estilo mudejar muy parecida a la Sinagoga toledana de Santa María la Blanca, aunque las primeras noticias documentales de su existencia se remontan a 1373. 

Un fatídico incendio en la noche del 2 al 3 de agosto de 1899 destruyó casi por completo el edificio, pudiéndose visitar hoy en día totalmente restaurada, en la que se ha respetado en gran medida su articulación primitiva, conocida gracias a las fotografías y descripciones realizadas con anterioridad a tal suceso. 




La iglesia del Corpus Christi, abrió sus puertas el 7 de septiembre del 2003 después de dos años de obras. Tuvieron que pasar más de cien años para que se volviese a abrir al público el edificio prácticamente igual a como estaba antes del incendio. Y todo ello fue posible gracias a los restauradores que trabajaron durante casi dos años para poder finalizar la obra en el menor tiempo posible.




Se sabe que funcionó como templo hebreo y es citada como tal hasta su confiscación en 1410, y que nueve años después ya estaba consagrada al culto cristiano, nombrada como «iglesia nueva», y en 1428 se la conoce ya bajo la advocación del Corpus Christi.

La sinagoga, como todas las de la España medieval, es una construcción de no muy grandes dimensiones, dado el impedimento en aquellos momentos para sobrepasar en alzado a los templos cristianos, y es erigida en planta rectangular y carente de cualquier elaborada decoración en su exterior. El control y restricciones que la Corona y la Iglesia imponían sobre cualquier nueva edificación o en la reparación de dichas sinagogas condicionaba con frecuencia diversos aspectos referentes a su construcción y emplazamiento. Ya desde mediados del siglo XIII el Papa Inocencio IV había establecido que las sinagogas no podían sobrepasar en altura a las iglesias.
La entrada actual a la antigua sinagoga, se realiza por la plaza del mismo nombre, Corpus Christi número 1, atravesando un típico corral segoviano que forma parte del conjunto del convento de las Clarisas, propietarias del templo. En la confluencia de la plaza con la calle Judería Vieja, coincidiendo con el límite oriental del barrio, estaba la primera de las siete puertas que cerraban la judería tras el decreto de 1480, aplicado a partir del año siguiente.


El edificio destaca por la claridad de sus muros debido a los materiales utilizados para su construcción y su original orientación, hacia el sur, en lugar de hacia el este, hacia Jerusalén, lo que hace pensar a algunos autores que pudo levantarse sobre una mezquita anterior de la época del Califato de Córdoba, y es que Abderramán III quien declaró Córdoba como califato independiente obligó a esta orientación, hacia la capital del Califato. Durante los siglos XI al XIII la sala de oraciones de las mezquitas andalusíes, estaba formadas por tres naves perpendiculares al muro de la qibla, separadas por arcos de herradura o túmidos, y que va a servir de modelo para las iglesias mudéjares toledanas y sevillanas que se erigen de nuevo, y  para la sinagoga de Santa María la Blanca de Toledo y la sinagoga del Corpus Christi de Segovia.


El edificio de planta rectángular está dividido en 3 naves por dos filas de 5 arcos de herradura cada una, aunque se cree que llegaron a ser siete, y en él cabe destacar la belleza de sus capiteles, siendo la central de mayor altura, separadas por pilares, y cubiertas con techumbres de madera. 


Junto a estos grandes arcos de herradura, apoyados sobre pilares octogonales que se rematan en unos bellos capiteles decorados con piñas y rodeos similares a los que hoy vemos en la sinagoga toledana de Santa María la Blanca y que nos recuerda a la decoración de prototipos magrebíes de la época Almohade, se rematan por 40 arcos menores del piso superior, 26 arquillos ciegos, de perfil de herradura unos, alternados con otros pentalobulados, que podían formar la galería de las mujeres  y niños/as, pero en un artículo de Joaquín María Castellarnau publicado en 1844 se explica que dichas galerías habían sido siempre ciegas con objeto ornamental.



  

Por último, la decoración mudéjar del artesonado de la actual iglesia dan idea de las dimensiones del viejo templo judío.


Poco se puede decir de la parte principal de la sinagoga, del Hejal o Arón Ha-Kodesh, donde se custodiaban los rollos de la Torá, pues la zona de la cabecera fue transformada en el siglo XVII al introducirse un presbiterio clasicista de planta de cruz griega rematado con una cúpula. Las yeserías originales, desaparecidas, han sido recreadas utilizando la abundante documentación existente, aunque otro elemento decorativo que no ha podido ser conservado, recorría originalmente el paramento entre los arcos inferiores de la nave central y la galería de los arquilos superiores. Esta ornamentación estaba formada por un friso compuesto de dos cenefas anchas de almocárabes, separadas por otra más estrecha en la arquería de poniente.


Su sala de oración del siglo XIV a la cual se añadieron posteriormente el altar mayor y la zona del coro. En ella podemos encontrar una original mezcla de dos culturas disfrutando de decoración cristiana con diversos retablos dedicados a San Francisco de Asís y la arquitectura de lo en otro tiempo fue una de las Sinagogas de la Judería de Segovia. En la pared del sur, donde en su día estuviera el altar, aparece una grieta, que los Segovianos justifican con la leyenda de un milagro que dio origen a la festividad de la “Catorcena”. 

La iglesia del Corpus Christi  también es querida entre los segovianos por el hecho de que aquí comenzó la revuelta comunera en Segovia.

Plaza del Corpus Christi, 1. 
Tel: (+34) 921 463 429 ó (+34) 921 466 720
De martes tarde a domingo: 10:00-14:00 y 15:00-18:00.
Entrada: La voluntad

4 comentarios:

  1. Siempre me ha interesado la estancia de los judios en España y he dado por casualidad co este blog que me ha parecido muy iteresante si me lo permiten copiaré algunas cosas en mi blog garcias y un ciordial saludo
    n
    m

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    1. ¡Ningún problema! Encantado que uses la información siempre que sea para divulgación gratuita y sin objetivos comerciales. La Información en internet ,y ésta que yo comparto, es para el conocimiento de todos.
      Espero disfrutes del contenido del blog.

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  2. Dani Shalom,
    muy interesante la presente informacion, estoy interesado si es possible de tener
    mas informacion referente a los judios de Palma de Mallorca.
    gracias
    avi

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  3. DANI SHALOM,
    muy interesante esta informacion, me gustaria recivir mas informacion refernte a los judios de Espana, especialmente de Palma de Mallorca.
    gracias
    Avi

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